Este enemigo tiene una mayor RES al Daño Aero.
Una alma caída a la deriva en las corrientes heladas, un resto roto que alberga la energía residual del Trenodiano.
Se atravesó el pecho y se hundió en el mar, pero el destino, como un remolino sin fin, la arrastró hacia una oscuridad aún más profunda.
Ahora, su creador ha tomado este recipiente fallido y, entre las olas, aguarda el momento de devorar el mundo.