Una de las de los Fractsidus.
Utilizando tecnología de la Nueva Federación, acoplaron unas mangas ondulantes a una Disonancia Tácita, ahora capaz de usarlas como un par de mandíbulas gigantes que devoran la frecuencia de su presa.
Sin embargo, todo avance tiene un precio. Aquellos que la aceptaron con satisfacción son ahora sus esclavos, pasando a ser apenas una sombra de lo que fueron.